Un viaje novelesco donde el teatro de ficción se vuelve realidad
Aprendizajes de un Prisma en el quehacer literario
(A manera de introducción)
Yo —antes el Arriero, luego Edo y ahora EL PRISMA en la ciudad de Valle Imaginario— recuerdo bien el consejo de Halbor: que la narrativa siga su curso hacia las escenas de la vida en Tierra Amada. Me sugirió que, bajo el nombre de Edo el dramaturgo, dejara libres a mis personajes; permitiéndoles actuar, pensar, opinar, crear y sentir sin depender más de un director externo.
Este proyecto se cumplió porque la literatura abre caminos desde la imaginación hacia la realidad.
Han pasado seis años desde la presentación de los Personajes sin autor en Tierra Amada. Hoy se ha originado una expansión literaria que no viene desde la nada: habita ya en la realidad en estas páginas de la vida que algunas personas aún no se han dado cuenta.
Atentamente
Arquímedes Rivera Olazábal | El Prisma
